Horticultura terapéutica para personas afectadas por el cáncer

Por Siang Yu Tham

La terapia hortícola se ofrece cada vez más como una intervención psicosocial diseñada para satisfacer las necesidades de diferentes grupos poblacionales. Se ha demostrado que las intervenciones psicosociales que abordan las necesidades de la persona en su totalidad, con un enfoque holístico, proporcionan beneficios únicos tanto a los pacientes como a sus familias. Los estudios han demostrado que ayudan a “normalizar” el proceso de tratamiento del cáncer, a disminuir el estigma del tratamiento y a reducir el impacto negativo de la enfermedad principalmente en las personas afectadas por el cáncer, pero también en sus familiares y cuidadores. La terapia hortícola es una modalidad de tratamiento que no sólo aborda las diferentes necesidades de los participantes, sino que respeta las preferencias y elecciones individuales, y ofrece un espacio para recuperar el “sentido de control” que se pierde durante el proceso de tratamiento.

Siang Yu Tham recibió su Certificado en Terapia Hortícola de la Universidad de Florida y un Certificado en Diseño de Permacultura. En 2019 fundó “By Wind and Wave”, una empresa en Singapur que lleva a cabo programas basados en la naturaleza que incluyen paseos guiados y programas de horticultura terapéutica. Siang Yu comparte en este artículo su experiencia trabajando con personas afectadas por el cáncer.

Introducción y edición de Daniela Silva-Rodriguez Bonazzi

El programa del Jardín Botánico Wilmot

Desde el otoño de 2016, el Jardín Botánico Wilmot, situado en la Universidad de Florida, lleva a cabo un programa de horticultura terapéutica para personas afectadas por el cáncer. Entre las personas afectadas por el cáncer se encuentran las que están en tratamiento activo, las que están en remisión, así como sus familiares y cuidadores. Una vez a la semana, los participantes se reúnen para propagar y cuidar plantas, y/o crear arte relacionado con las plantas bajo la dirección de un líder del programa entrenado en terapia hortícola. El programa tiene lugar en un invernadero, donde se colocan mesas y sillas para que los participantes puedan trabajar en un entorno cómodo y con temperatura controlada.

Características del grupo poblacional

El tratamiento del cáncer no solo repercute en la salud física de los pacientes, sino que el diagnóstico y el tratamiento también pueden afectar a la salud emocional y psicológica de los pacientes y sus cuidadores. Según Linden et al (2012), aproximadamente el 19% de los supervivientes de cáncer mostraron síntomas de ansiedad clínica y el 12,9% fueron diagnosticados con síntomas clínicos de depresión. Un estudio de Johansen et al (2018) muestra que los pacientes con cáncer y sus familiares/ cuidadores pueden afectar a las experiencias de fatiga y depresión de cada uno. A esto se suma el bajo apoyo social y la autoeficacia. Por ejemplo, algunos cuidadores pueden mostrar síntomas de depresión, fatiga y sobrecarga como resultado de la dependencia del paciente en ellos para el apoyo social y otros aspectos para hacer frente a la enfermedad. Por otro lado, los pacientes que observan fatiga y depresión en sus cuidadores pueden, a su vez, preocuparse por su cuidador, experimentar falta de sueño e incluso culpabilidad. Por lo tanto, mejorar el bienestar emocional de las personas afectadas por el cáncer es fundamental para su calidad de vida.

Fotografía: Leah Diehl, Wilmot Botanical Gardens

Consideraciones terapéuticas

El cáncer y su tratamiento pueden afectar el sistema inmunitario de los pacientes, dejándolos con un mayor riesgo de infección. Por este motivo, el programa de horticultura terapéutica tomó las siguientes precauciones con el fin de asegurar un ambiente limpio y libre de patógenos:

  • Mezcla para macetas sin tierra: perlita o vermiculita, fibra de coco o turba
  • Arcilla expandida
  • Proporcionó guantes

Se tomaron además precauciones adicionales durante la pandemia por COVID19:

  • Uso obligatorio de mascarillas quirúrgicas
  • Se estableció un intervalo de 30 minutos entre las sesiones del grupo de cáncer y las de otros visitantes/participantes en el invernadero
  • Los asientos en el invernadero se dispusieron de forma que se mantuviera una distancia social de 2 metros entre los participantes
  • Se redujo en número de voluntarios y otro personal para facilitar el distanciamiento social

Fotografía: Leah Diehl, Wilmot Botanical Gardens

Metas del programa

  • Fomentar la estimulación sensorial, la función cognitiva, y la socialización
  • Reducción del estrés y la ansiedad
  • Desarrollar un sistema de soporte social

Beneficios terapéuticos para los participantes

La asistencia semanal al invernadero ofrece a los familiares y participantes afectados por el cáncer los siguientes beneficios:

  • Mantener la actividad física y la agilidad 
  • Tener un espacio para la restauración de la atención 
  • Tiempo para el autocuidado personal 
  • Desarrollar la autonomía y la resiliencia a través del cuidado de las plantas 
  • Adoptar plantas que puedan llevarse a casa 
  • Adquirir un nuevo pasatiempo que pueda compartirse con los miembros de la familia 
  • Adquirir técnicas de propagación de plantas como la siembra de semillas o la preparación de esquejes. Estas actividades ayudaron a mejorar la autoestima y la confianza. 
  • Sistema de apoyo e interacción social – por ejemplo, compartiendo fotos de sus plantas El entorno del invernadero es ideal para que los participantes entablen una conversación o pidan consejos o recomendaciones sobre las plantas a otros miembros del grupo. Los participantes muestran un interés creciente por la horticultura, están motivados en aprender más allá de lo que se enseña durante la sesión de terapia hortícola.
  • Alivio (beneficio adicional para los familiares y cuidadores además de los beneficios arriba mencionados).

Cuidar a un familiar con una enfermedad puede ser física y mentalmente agotador. También puede exigir a los cuidadores asumir responsabilidades que antes no tenían.

Los familiares de los participantes que no sobreviven al cáncer no sólo adoptan su amor por las plantas, sino sus plantas, como un recuerdo vivo de su ser querido.

Sentido de comunidad

En otoño de 2021, tres parejas de madres e hijas se unieron al grupo de cáncer. Sus experiencias y relaciones compartidas permitieron que se formara una comunidad rápidamente, en la que todas se sentían cómodas interactuando entre ellas y compartiendo experiencias de vida. A menudo, las madres se interesaban más por las plantas, pero el hecho de acudir al programa de terapia hortícola juntas hizo que sus hijas descubrieran el placer de la jardinería y ahora comparten un interés común. Algunas de ellas incluso han creado o ampliado sus propios jardines.

Además de adquirir un nuevo pasatiempo y de poder reducir el estrés y la ansiedad, el programa de terapia hortícola para el grupo de cáncer proporcionó un sistema de apoyo a los participantes. Uno de los participantes comentó que disfrutaba asistiendo al programa de terapia hortícola porque era un grupo en el que no tenían que explicarse constantemente a sí mismos y a sus circunstancias, debido a la experiencia vivida en común. La comunidad también era un lugar  donde podían compartir sus luchas y sus logros.

Por ejemplo, cuando “J”, una de las participantes, sufrió la caída de cabello como consecuencia de la quimioterapia, otra participante, “B”, compartió fotos de su propio viaje.  A “J” le reconfortó saber que no estaba sola y el grupo también se asombró de lo bien que le había vuelto a crecer el pelo a “B”. No hubo necesidad de ser condescendientes ni de hacer comentarios como “¡Todo irá bien!”. En lugar de ello, los participantes fueron capaces de empatizar unos con otros y proporcionar palabras de ánimo útiles.

Ejemplos de actividades

Actividad de terapia hortícolaHorticultura + Arte
Cultivo de flores a partir de semillasJardín de hadas
Propagación de hierbas aromáticas a partir de esquejesKokedamas
HorticulturaMontar un helecho «cuerno de alce»

Una actividad muy popular entre los participantes es la propagación y el trasplante. También el cultivo de plantas mediante un sistema hidropónico en el que las plántulas crecen en arcilla expandida, en lugar de tierra.

El uso de alternativas sin suelo para el crecimiento de las plantas reduce el riesgo de infecciones bacterianas por la exposición al suelo.

Durante la pandemia de COVID-19, el programa cobró aún más importancia para los participantes. Los participantes buscaban un espacio seguro para reunirse y hacer algo significativo para pasar el tiempo con los amigos sin preocuparse de exponerse al riesgo como individuos inmunocomprometidos.

Fotografía: Leah Diehl, Wilmot Botanical Gardens

Referencias

  • Gwenn G. Fried and Matthew J. Wichrowski, MSW, HTR (2008). Horticultural Therapy: A Psychosocial Treatment Option at the Stephen D. Hassenfeld Children’s Center for Cancer and Blood Disorders. Primary Psychiatry. 2008;15(7):73-77
  • Eva Katharina Masel et. al (2018). Vitamin “G”arden: a qualitative study exploring perception/s of horticultural therapy on a palliative care ward. Supportive Care in Cancer (2018) 26:1799–1805.
  • Johansen, S., Cvancarova, M. & Ruland, C. (2018). The Effect of Cancer Patients’ and Their Family Caregivers’ Physical and Emotional Symptoms on Caregiver Burden. Cancer Nursing, 41 (2), 91-99.

doi: 10.1097/NCC.0000000000000493.

Linden, W., Vodermaier, A., MacKenzie, R., & Greig, D. (2012). Anxiety and depression after cancer diagnosis: Prevalence rates by cancer type, gender, and age. Journal of Affective Disorders, 141(2–3), 343–351. doi: 10.1016/j.jad.2012.03.025

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